jueves, agosto 31

cathexis / besetzung

errando andaba. errando ando. de pie entre los matorrales, añoro. esos tantos que no fui y sí: el niño jacques costeau, el pequeño submarinista; el félix rodríguez de la fuente, miniatura, a un ocelote abrazado; el que sabía leer música y practicaba el piano en la vieja casa de adobe del ebanista y sus herramientas, bajo los fresnos, a un lado de la avenida que, para él, era el río amazonas cada vez que regresaba con una bolsa de plástico, una liga, agua y un par de pececillos vivos;  el que alimentó conejos un verano en un pueblo bávaro, de riachuelo y molino de agua, y fiesta de la cerveza; aquel que fui tantas veces edmond dantès, una y otra vez enamorado de mercedes, pero la historia del conde del islote de montecristo invariable; y luego de la maga, desde luego, entre los puentes y las petites rues parfois pavées de parís; el egon schiele adolescente, cuerpo en línea y trazo, del deseo encogido.


viernes, agosto 11

una imagen

okavango. si penetro el pantano, si las huellas lodos son, si hollar el fango es rendición, un mudo y lento paso al origen, acuoso, febril, de varas de sed entretejido, si tranco y planto, zancada tras zancada, con un cayado apoyado, si miro y moro entre manglares, he cruzado el desierto.

miércoles, agosto 2

y otra más...

To a Dark Moses
by Lucille Clifton

you are the one
i am lit for.
Come with your rod
that twists
and is a serpent.
i am the bush.
i am burning
i am not consumed.

* * *

A un Moisés oscuro
Lucille Clifton

tú eres aquel
por quien estoy encendida.
Ven con tu vara
que se curva
y es serpiente.
soy la mata
estoy en llamas
no me consumo.

lunes, julio 31

una traducción

Come slowly, Eden
by Emily Dickinson

Come slowly—Eden
Lips unused to thee—
Bashful—sip thy jasmines—
As the fainting bee—

Reaching late his flower,
Round her chamber hums—
Counts his nectars—alights—
And is lost in balms!


* * *

Ven pausado, Edén
por Emily Dickinson

Ven pausado: Edén,
a estos labios a ti inhabituados.
Tímido, sorbe tus jazmines
como la desfalleciente abeja

que tarde alcanza su flor,
en torno a su cámara zumba,
cuenta sus néctares —en llamas—
¡y en bálsamos se pierde!

sábado, julio 22

tezontle

una piedrita, mamá. un despojo volcánico que recogí del panteón donde cremamos tu cuerpo. un cementerio al lado del camino real bajo la sombra de los pirules. los árboles del perú, mamá, aquellos que sembraron a su paso los mensajeros a caballo desperdigando las semillas. historias que contabas. la simiente, mamá, como ésta que fui de ti y que no sé en qué tortuoso árbol de mala sombra me he convertido. la penumbra, mamá, de la que me sacabas con paciencia y luz una tarde sí y otra también. las tardes, mamá, siempre en compañía de los ausentes, rodeados de perros, libros y periódicos. ausentes a quienes te uniste. perros que regurgitan dolor. libros que extrañan tu mirada. diarios que dieron la nota de tu muerte. una piedrita, mamá. lava coagulada de una herida en tierra. magma de pesadumbre. sombra en roca presa en un puño. no puedo.